AQUÍ EMPEZÓ TODO

Forme parte de un grupo llamado Rosebud y tocábamos temas de rock and roll y blues por los garitos madrileños.

El aprendizaje del alemán me llevo a trasladarme a vivir a Viena, con la idea de estudiar música y poder mejorar el idioma. Pasé el año 97 allí y conocí a músicos con los cuales sigo trabajando hoy en día. Se fraguó la idea de hacer un disco de electrónica con un toque español pero tuve que regresar a España porque hacían unas pruebas para una película donde la protagonista era una cantante. Yo supe que podía hacer esa película… era algo con lo que siempre había soñado,  y tras varias pruebas cantando y haciendo play backs me dijeron que lo hacía.

La película era “Shacky Carmine” y aunque no me reportó mucho trabajo como actriz fue una experiencia maravillosa y, casualmente, la primera vez que me dijeron que sí fue un papel donde la historia era sobre un grupo de música.

Continué con mis viajes a Viena y grabamos el primer disco de ese proyecto del que se había hablado. El álbum se llamó “Amor” y el grupo Madrid de los Austrias. Posteriormente grabamos un segundo álbum e hicimos una gira europea de presentación.

Mientras tanto, en Madrid yo buscaba continuamente la manera de hacer música con alguien, hasta que un día me comentaron que se buscaba cantante para un grupo de electrónica&soul, que con la influencia vienesa de la electrónica era lo que más escuchaba en ese momento. Creo que habré escuchado miles de veces los discos de Portishead o Morcheeba. Así que me encerré una noche con David Kano (hoy componente de Cycle) en su estudio de la Plaza del  Dos de Mayo y salimos emocionados con una canción bajo el brazo. Así empezó Soulsugar, lo que sería mi banda durante unos años.

Tocamos en muchas salas madrileñas, grabamos un disco en el estudio de David y hubo un momento en el que pareció que el disco podría salir, pero no sucedió así. Las cosas terminaron tan bien como empezaron pero  yo sentí que tenía que tirar para otro lado. La electrónica me gustaba pero yo venía de otro sitio. Pasé un tiempo sin saber como empezar todo de nuevo y pensando si podría llegar a componer sola.

En este momento conocí a uno de los músicos y compositores que más admiro, Quique González, y me dijo: “solo hay un camino, siéntate al piano y a por la canción”. Entonces me di cuenta que así era, yo sola podía hacer canciones pasando horas sentada frente al piano y contando las cosas que me iban pasando y sin parar de escuchar artistas como Lucinda Williams, Gillian Welch, Rufus y Martha Wainwright, Damien Rice, Patty Griffin, Norah Jones, Mary Gauthier, Jeff Buckley, Dylan, The Band… y muchos otros que me han influido mucho a la hora de hacer canciones.

Colaboré en dos discos de Quique, “Kamikazes enamorados” y “Ajuste de cuentas”, y le acompañe en directo en muchos de sus conciertos.

Tras un año y medio componiendo decidí que era el momento de empezar a enseñar esas canciones y comenzamos en diciembre de 2005 a dar conciertos.

El primer disco “Todo llegará” se grabó con la producción de Carlos Raya, y con el que se dio a conocer mi música en todo el país, con canciones como “Te queda mi amor” y sobre todo con “Despertarme contigo”, que aparte de tener un video impactante la regrabé meses después en compañía de Carlos Tarque de M Clan y Leiva. También compartí escenario con diversos artistas, abriendo sus shows en diferentes formatos, desde Andrés Calamaro en Jerez a Neil Young en San Sebastián, incluso John Fogerty en Gredos.

Colaboré en el disco tributo a Miguel Ríos con una versión de “Reina de la noche”, y seguidamente grabé mi segundo álbum con la producción de Bori Alarcón.

“Valiente” tiene canciones importantes como “Volverás” y “De qué lado estás”.

Las canciones de estos dos discos, más la versión de Miguel Ríos son la columna vertebral de “Caminos infinitos”, una compilación diseñada y realizada especialmente para el público de México.

Mi último trabajo, el disco Tormenta y Mezcal saldrá a la venta  el 25 de noviembre de 2016.